foto artículo erasmusTras el intento fallido de recortar en el mes de noviembre las becas Erasmus, el Ministerio de Educación ha vuelto a imponer el recorte que trataron de llevar adelante el año pasado. El Ministerio, a pesar de recibir de la Unión Europea 2,2 millones de euros más que el curso anterior para fomentar las becas Erasmus, ha decidido reducir en 16 millones de euros, de 34 a 18 millones de euros, la cuantía destinada a las mismas para el próximo curso. Lo que supone un recorte del 47% del total de la partida presupuestaria.

 

Este es un nuevo ataque que persigue acabar con el programa de ayudas a la movilidad europea en el Estado español. La cuantía de las becas Erasmus es completamente insuficiente. Con 250 euros los estudiantes tienen que hacer frente a la compra de un billete de avión con el que llegar al país de destino, el alquiler de una habitación, su manutención durante todo el mes, el pago del transporte público y que quede algo para fotocopias, material académico, etcétera. Evidentemente esta cantidad no llega para afrontar ni una décima parte de los gastos derivados de una estancia en el extranjero.

En esta ocasión, el Ministerio de Educación mantiene la cuantía de las becas pero reduce el tiempo de estancia, que normalmente era de seis o doce meses, a cuatro meses. De este modo se conseguirá que el estudiante tenga que regresar precisamente cuando haya pasado el tiempo mínimo de adaptación a partir del cual el estudiante comienza a desenvolverse con el nuevo idioma y profundizar en el plan de estudios de la nueva universidad. Es decir, que la parte más provechosa y enriquecedora de la experiencia de los estudiantes Erasmus, en la que pueden sacar el mayor provecho a su estancia en el extranjero y a sus estudios allí quedará dinamitada por completo.

En noviembre el ataque del Gobierno a las becas Erasmus, mostró que la verdadera intención del PP era acabar con estas ayudas. Ahora vemos corroborado que sigue siendo su plan. Esta medida es un paso más en esa dirección. La lógica del Partido Popular es la misma para todo: quien pueda pagar mandar a su hijo al estudiar fuera que lo haga, pero quien no tenga dinero, simple y llanamente, no podrá hacerlo.

  Los recortes no sólo son contra la becas Erasmus

 Éste no es el único ataque a las becas. Hace unas semanas, estudiantes de todo el Estado comenzaron a denunciar que en plenas fechas vacacionales, por la noche y en fin de semana, comenzaron a recibir notificaciones por parte del Ministerio de Educación en las que se les planteaba que no iban a recibir ninguna ayuda. Esto a pesar de cumplir todos los requisitos que exige el Ministerio para poder acceder a ellas y en muchas ocasiones habiéndolas recibido en cursos pasados.

Para más escarnio, en lugar de habilitar un periodo de 15 días hábiles para recurrir esta decisión, el Gobierno daba 15 días naturales, intentando así que muchos estudiantes no llegaran en el plazo preciso a tramitar su reclamación y se quedaran con sus 0 euros en la cartera.

Esta realidad contrasta con la constante campaña publicitaria que el Ministro se empeña en repetir allí por donde pasa. Campaña en la que plantea una y otra vez la importante subida de 246,3 millones de euros que para becas ha aprobado su Ministerio este año. Sin embargo a José Ignacio Wert siempre se le olvida mencionar dos detalles al respecto:

El primero de ellos es que con esta subida seguimos estando casi 200 millones de euros por debajo del presupuesto para becas que había antes de la llegada al poder del PP en el año 2011.

El segundo detalle es, que debido a la abusiva e injusta subida de tasas que ha liderado e impuesto en la práctica su gobierno en las universidades públicas, carreras que hace no tanto tiempo costaban unos 1.000 euros aproximadamente, han pasado a costar 1.800 ó 2.000 euros. Por tanto, aunque suba el dinero destinado a becas, como el precio de la matrícula se ha disparado, el resultado será que con más dinero se darán menos ayudas o cuantías menores, puesto que la exención del pago de matrícula se llevará una parte mucho mayor del presupuesto general. 

Los ataques a la educación pública continúa. La lucha debe continuar.

Desde la llegada del nuevo año, todas las semanas el Ministerio de Educación lanza un nuevo ataque. Además del recorte en las becas Erasmus y el escándalo de la retirada de las becas a los estudiantes que cumplen los requisitos, el Gobierno ha aprobado el cambio de todos los libros de texto. Esta nueva medida supondrá que las grandes empresas editoriales se llenen los bolsillos, a costa del esfuerzo de las familias trabajadoras que intentan ofrecer a sus hijos una educación digna. Además se ha anunciado la intención de llevar adelante la nueva reforma universitaria, que supondrá un paso más para expulsar a los hijos de los trabajadores de la universidad, a la vez que se convierte la educación universitaria en un negocio.

Para frenar todos estos ataques es necesario continuar la movilización de una forma contundente. La lucha de los vecinos del barrio obrero de Gamonal en Burgos, ha sido todo un ejemplo para los jóvenes y trabajadores. Han demostrado en la práctica, al igual que los trabajadores de la jardinería y limpieza viaria en Madrid, que con una movilización contundente se puede derrotar al PP. La lucha contra la LOMCE y los recortes en la escuela pública, con la gran huelga de toda la comunidad educativa del 24 de octubre del año pasado, demostró que juntos profesores, padres y estudiantes podemos derrotar los ataques contra la educación pública. Desde el Sindicato de Estudiantes, hacemos un llamamiento a CCOO, UGT, STE, CGT y la CEAPA para convocar una huelga general de toda la comunidad educativa, pero en esta ocasión de 72 horas para frenar los ataques y echar de una vez por todas a este infame ministro.

¡Basta de ataques a la educación pública!

¡Wert dimisión!